Los íconos globales del pop BTS concluyeron con éxito la etapa brasileña de su gira mundial ‘BTS WORLD TOUR ‘ARIRANG”, ofreciendo espectaculares shows en el Estádio do MorumBIS de São Paulo y consolidando el impacto histórico de su recorrido por Latinoamérica con todas las entradas agotadas.
El septeto desembarcó en suelo brasileño tras conquistar estadios repletos en Colombia, Perú, Chile y Argentina. La antelación local alcanzó proporciones inéditas: más de 1.9 millones de personas accedieron en simultáneo a la plataforma de boletería para asegurar un lugar en las tres fechas programadas en São Paulo, registrando una impresionante demanda estimada superior a los 3.7 millones de tickets.
Las presentaciones cautivaron al público paulista gracias al majestuoso escenario inmersivo de 360 grados de la gira, una vanguardista obra de ingeniería y diseño que envolvió por completo a la agrupación y situó a la multitud en el corazón mismo de la experiencia.
La sofisticada integración del patrimonio cultural coreano en el espectáculo cosechó elogios unánimes de la crítica especializada en toda América Latina. El centro del recinto estuvo coronado por un imponente pabellón de 360 grados inspirado en las estructuras tradicionales jeongja y en el célebre Pabellón Gyeonghoeru del Palacio Gyeongbokgung, reinterpretando la arquitectura clásica dentro de un innovador espacio de encuentro. Además, la superficie del escenario lució motivos visuales alusivos a la Taegeukgi (bandera nacional surcoreana), cuyo símbolo central ancló la estructura principal, mientras que las pasarelas extendidas desplegaron una elegante composición geométrica basada en el Geongongamri (los cuatro trigramas), fusionando la iconografía ancestral con un despliegue de producción de escala monumental.
A lo largo del recorrido latinoamericano, el vertiginoso despliegue técnico se entrelazó con guiños entrañables diseñados para cada país. Desde la apasionada exclamación de V: “¡Bogotá, qué chimba!” en Colombia y “¡Perú es clave!” en Lima, hasta momentos memorables luciendo ponchos y chullos peruanos sobre el escenario, cada gesto detonó tendencias globales. En Buenos Aires, el grupo vistió la mítica camiseta número 10 de la selección argentina con el nombre de Lionel Messi para corear junto a la multitud el estribillo de “Muchachos”.
Ese mismo fervor vibró en São Paulo. Durante la primera función, Jimin expresó su emoción tras siete años de espera: “A gente levou 7 anos pra voltar pra São Paulo de novo. Então, vamos fazer um show incrível!” (¡Nos tomó 7 años volver a São Paulo, así que vamos a dar un concierto increíble!). Por su parte, V desató el delirio al proclamar en portugués: “¡ARMY ARRASA! Papo reto, vocês são os melhores!” (¡ARMY la rompe! De verdad, ¡ustedes son los mejores!).
Más allá de los escenarios, la presencia del fenómeno global dinamizó de forma notable la economía local, el turismo y la escena cultural de cada metrópoli anfitriona.
En Bogotá, BTS reescribió la historia al colmar el estadio El Campín los días 2 y 3 de octubre, convocando a más de 50 000 asistentes por noche y fijando la mayor marca de audiencia para un único espectáculo en el lugar. El Observatorio de Turismo de Bogotá estimó el impacto económico de la cita en más de 99 000 millones de pesos colombianos (COP).
En Lima, el municipio de Santiago de Surco rindió homenaje a la visita renaciendo temporalmente la Calle Sacramento como “Avenida BTS” del 5 al 11 de octubre. En Buenos Aires, donde los artistas fueron distinguidos como “Huéspedes de Honor” por la Legislatura porteña, Booking.com registró un salto exponencial cercano al 60 000 % en las búsquedas de hospedaje durante las fechas del evento.
Con las grandes presentaciones finales llevadas a cabo los días 30 y 31 de octubre en el Estádio do MorumBIS, BTS coronó su exitosa estadía en Brasil y puso el gran broche de oro a su aclamado ‘BTS WORLD TOUR ‘ARIRANG’ IN LATIN AMERICA’.


