Entre julio y octubre, el Pacífico colombiano se consolida como uno de los destinos más estratégicos para el turismo de naturaleza en el país gracias a la llegada de las ballenas jorobadas. Estos cetáceos recorren miles de kilómetros desde aguas australes hasta las costas del país para reproducirse, dar a luz y criar a sus ballenatos.
Destinos emblemáticos como Nuquí, Bahía Solano y los Parques Nacionales Naturales Utría, Gorgona y Uramba Bahía Málaga concentran la mayor parte de esta experiencia ecoturística. Durante 2025, Nuquí y Bahía Solano registraron más de 280 entradas de viajeros extranjeros, lo que representó un incremento del 35 % frente al año anterior.
Por su parte, los parques Utría y Gorgona recibieron más de 14.500 visitantes en 2025, logrando un crecimiento del 5,7 %. Destaca que, solo entre julio y octubre, ambos parques concentraron 9.317 visitas —el 63 % de su flujo anual—, confirmando el impacto decisivo de esta temporada para la región.
“Esta experiencia permite mostrar la riqueza natural de Colombia y generar oportunidades para las comunidades locales. Las Agencias de Viajes cumplen un papel clave al integrar servicios, orientar al viajero y promover un turismo responsable y articulado con prestadores formales”, destacó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO.
El avistamiento responsable no solo posiciona la biodiversidad de Colombia a nivel internacional, sino que fortalece la cadena de valor turística regional de la mano de agencias y operadores formales.


